Miércoles 11 de Marzo, 22:32

Polémica por el viaje de la esposa de Adorni en el avión presidencial

Política | La presencia de la pareja en la comitiva oficial que viajó a Estados Unidos generó críticas políticas. A la controversia se sumó además un reciente viaje del Jefe de Gabinete con su familia a Punta del Este en un avión privado.


El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de una polémica política luego de que se conociera que su esposa, Bettina Angeletti, viajó en el avión presidencial junto a la comitiva oficial que acompañó al Presidente Javier Milei a Nueva York.

La presencia de la mujer del funcionario generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos, ya que no ocupa ningún cargo en el Gobierno.

El viaje se realizó en el marco de actividades oficiales en Estados Unidos, entre ellas encuentros y eventos vinculados a la denominada “Argentina Week”.

Ante las críticas, Adorni defendió la situación y aseguró que la presencia de su esposa no implicó gastos para el Estado.

Según explicó, los costos del viaje y los viáticos de ella fueron afrontados de manera privada y afirmó que las comitivas del actual gobierno “son las más chicas de la historia”.

La controversia escaló además porque el propio funcionario había señalado anteriormente que los aviones oficiales no debían utilizarse para viajes familiares, lo que alimentó las críticas de dirigentes opositores y generó debate en redes sociales.

En paralelo, en los últimos días se sumó otra discusión pública luego de que trascendieran documentos y registros de un viaje que el Jefe de Gabinete habría realizado a Punta del Este junto a su familia en un avión privado durante el feriado de carnaval.

De acuerdo con la información difundida, el vuelo habría partido desde el aeropuerto de San Fernando hacia Uruguay y fue realizado en un jet privado tipo Hondajet.

El propio Adorni reconoció el viaje, aunque señaló que se trató de una actividad de carácter personal y que fue pagada con recursos propios.

Así, el funcionario quedó envuelto en una doble polémica que reavivó el debate político sobre el uso de aeronaves oficiales y la conducta de los funcionarios públicos.