Domingo 22 de Febrero, 07:20

La polémica por Florencia Carignano sacude al Congreso

Política | Después de desconectar micrófonos y equipos técnicos en la Cámara de Diputados, la legisladora reivindicó su acción y ahora enfrenta un pedido de expulsión impulsado por La Libertad Avanza.


La polémica política se instaló esta semana en el Congreso de la Nación tras un episodio que desató fuertes críticas y provocó un choque interno entre bloques legislativos.

Todo comenzó durante la sesión en la Cámara de Diputados en la que se debatió y finalmente aprobó la reforma laboral, una jornada marcada por tensión y gritos entre legisladores.

En ese contexto, la Diputada Florencia Carignano, de Unión por la Patria, fue filmada desconectando micrófonos y cables técnicos del recinto parlamentario —incluidos los utilizados por los taquígrafos, encargados de registrar oficialmente el debate— en un gesto que sorprendió a colegas y generó repercusiones inmediatas. 

Lejos de retractarse, Carignano defendió su accionar, asegurando que lo volvería a hacer para frenar lo que consideró un procedimiento irregular en el tratamiento de la sesión.

En declaraciones radiales, la diputada afirmó que su gesto fue una forma de resistencia ante maniobras que, según ella, buscaban reducir los tiempos de intervención y limitar el debate parlamentario. Sin embargo, su postura tuvo respuesta inmediata desde el bloque oficialista de La Libertad Avanza.

Ese espacio político presentó un proyecto de resolución para pedir la suspensión preventiva y posterior expulsión de Carignano de la Cámara de Diputados, argumentando que su conducta constituyó un “desorden de conducta” y actos de sabotaje contrarios al funcionamiento democrático del Congreso.

Los representantes de La Libertad Avanza sostienen que el episodio afectó la normal realización de la sesión y puso en riesgo la integridad del registro técnico de los debates, algo que consideraron inaceptable en el ejercicio de las funciones legislativas.

Además, el proyecto presentado faculta a la Presidencia de la Cámara a iniciar una denuncia penal contra la diputada por posibles delitos contra los poderes públicos.

La controversia no solo puso en el centro del debate el gesto de la diputada Carignano, sino también el clima político que rodeó la aprobación de la reforma laboral, con cruces verbales, acusaciones cruzadas y una profunda división entre oficialismo y oposición.

En medio de este escenario, miles de ojos están puestos ahora sobre cómo seguirá la Cámara baja frente a esta solicitud de expulsión que, para prosperar, requeriría el respaldo de los dos tercios de sus miembros.