Miércoles 22 de Abril, 11:54

La Justicia declaró la quiebra de SanCor

Judiciales | La Justicia de Santa Fe dictó este miércoles la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada, marcando el punto final para una de las instituciones más representativas de la industria láctea argentina.


El fallo, emitido por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 de Rafaela, llega una semana después de que la propia cooperativa solicitara el procedimiento ante una situación de insolvencia irreversible.

Tras 20 años de crisis financiera ininterrumpida, la empresa acumuló una deuda que supera los 120 millones de dólares. A este rojo operativo se suma que los empleados no perciben sus salarios desde hace ocho meses y se les adeudan aguinaldos, en medio de denuncias por irregularidades en la liquidación de haberes.

El fallo judicial establece que, por el momento, se mantendrán operativos aquellos establecimientos que aún tengan actividad productiva o contratos vigentes, con el objetivo de no cortar la cadena de valor de manera abrupta.

No obstante, la sindicatura, integrada por los contadores Ignacio Pacheco Huber y Juan Luis Tomat, tiene un plazo de cinco días para informar qué plantas seguirán funcionando y cuáles deberán ser preservadas para evitar su deterioro.

La justicia de Rafaela declaró la inaplicabilidad del procedimiento de salvataje (art. 48 de la Ley 24.522), acelerando el proceso de liquidación.

Además, la continuidad de las plantas es transitoria. Una vez concretada la venta de los activos, todas las actividades y contratos cesarán, a menos que el nuevo comprador decida asumirlos. 

Los sueldos que se generen a partir de ahora serán considerados "gastos del concurso", lo que otorga a los trabajadores prioridad de pago según la Ley. 

El expediente judicial describe el panorama desolador de la empresa: cesación de pagos, insolvencia generalizada y una estructura inviable.

SanCor, que supo ser el motor del desarrollo de cientos de pueblos en la cuenca lechera santafesina y cordobesa, sucumbió finalmente tras años de planes de reestructuración fallidos, pérdida de mercados y una carga financiera insostenible.