Política | El Episcopado argentino intervino en el conflicto generado tras la decisión del Gobierno nacional de vetar el ingreso a corresponsales parlamentarios y reclamó una pronta solución mediante el diálogo.
El La Iglesia Católica argentina se pronunció en las últimas horas sobre el conflicto suscitado entre el Gobierno nacional y los periodistas acreditados en Casa Rosada, luego de que varios trabajadores de prensa vieran restringido su acceso habitual a la sede gubernamental por disposición del Ejecutivo tras una denuncia de Casa Militar.
El respaldo institucional llegó desde la Conferencia Episcopal Argentina, que pidió públicamente una pronta solución al diferendo y reclamó que se restituya el ingreso a los corresponsales afectados, en un hecho que encendió preocupación en el ámbito periodístico por tratarse de una situación sin precedentes en más de ocho décadas de funcionamiento de la Sala de Periodistas “Decano Roberto Di Sandro”.
El viernes pasado, en la sede del Episcopado, los trabajadores de prensa alcanzados por la medida mantuvieron un encuentro con el Arzobispo de San Juan y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, Monseñor Jorge Lozano, a quien expusieron la gravedad institucional de la decisión adoptada por la administración nacional.
Según se informó a través de un comunicado difundido este lunes, durante la reunión los periodistas reafirmaron “la necesidad de respetar el derecho a trabajar, fuente de sustento para sus familias, a la libre expresión y al acceso de la sociedad a la información”, haciendo además especial hincapié en la preservación de los principios constitucionales y de los valores democráticos que consideran afectados en este contexto.
Desde la Iglesia señalaron asimismo la coincidencia en la necesidad de erradicar los discursos de odio, en consonancia con recientes expresiones del Papa León XIV, quien convocó a “desarmar las palabras y dejar de lado expresiones hirientes”, entendiendo que el actual escenario demanda canales de entendimiento antes que profundización del conflicto.
El pedido del Episcopado se suma así a las voces que advierten sobre la necesidad de garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio de la labor periodística, en un ámbito tan sensible como el de la cobertura diaria de la actividad presidencial.
