Sábado 20 de Junio, 18:38

Impulsan un polo de acero sustentable

Producción | Empresa avanza con la construcción de una biosiderúrgica que producirá “arrabio verde”, un insumo clave para la fabricación de acero de menor impacto ambiental. El proyecto combina industria, logística fluvial, generación de energía y exportaciones; proyecta generar alrededor de 3.350 puestos de trabajo directos e indirectos.


Mientras gran parte de la industria siderúrgica mundial busca reducir su impacto ambiental, en el Norte argentino avanza un emprendimiento que podría posicionar a Formosa como un actor relevante en la producción de insumos para el denominado "acero verde". 

Se trata de la planta Fermosa Biosiderúrgica, un complejo industrial que comenzó a tomar forma en el Polo Científico, Tecnológico y de Innovación de la capital formoseña y que recientemente alcanzó un nuevo hito con la llegada, a través del Puerto de Cargas de Formosa, de las primeras 6.000 toneladas de mineral de hierro provenientes de Corumbá, Brasil.

Ese cargamento será utilizado en las pruebas iniciales de producción de la planta.

¿Qué producirá la planta?

La biosiderúrgica no fabricará acero terminado, sino arrabio verde, un producto intermedio compuesto en más de un 90% por hierro que constituye la materia prima utilizada posteriormente para elaborar distintos tipos de acero. 

La diferencia respecto de los procesos tradicionales radica en que la producción se realizará mediante tecnologías orientadas a reducir la huella de carbono, utilizando biomasa y carbón vegetal como parte del proceso industrial, en lugar de depender exclusivamente de combustibles fósiles.

Una inversión de gran escala

El proyecto contempla la construcción de un alto horno de 160 metros cúbicos de capacidad y una central termoeléctrica alimentada con biomasa de 6 megavatios.

Cuando alcance su funcionamiento pleno, la planta tendrá capacidad para producir unas 144.000 toneladas anuales de arrabio verde destinadas principalmente a la exportación.

Además, generará energía eléctrica que será comercializada al sistema nacional.

Las obras avanzaron durante los últimos años con el montaje progresivo del alto horno, considerado el corazón del complejo industrial.

A fines de 2025 se completó la instalación de sus principales estructuras, paso considerado fundamental para la puesta en marcha del emprendimiento. 

En las próximas semanas el horno será encendido y ya no habrá marcha atrás, comenzará la producción.

El rol estratégico del puerto

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su integración logística.

El mineral de hierro llega desde Brasil por la Hidrovía Paraná-Paraguay hasta el Puerto de Formosa, desde donde es trasladado a la planta industrial. 

Del mismo modo, el arrabio producido podrá ser exportado utilizando esa misma vía fluvial.

Esta combinación entre puerto, industria y corredor fluvial es uno de los factores que explican la elección de Formosa para radicar la inversión, según los responsables técnicos del proyecto.

Potencial económico y productivo

Más allá de la producción siderúrgica, la iniciativa apunta a generar un nuevo entramado económico vinculado al abastecimiento de biomasa, la logística, el transporte, los servicios industriales y la generación de empleo especializado.

También podría abrir oportunidades para proveedores regionales y para el desarrollo de nuevas cadenas productivas asociadas a la industria del hierro y el acero.

Para dimensionar su importancia, desde el Gobierno formoseño y la empresa impulsora del proyecto han definido a la biosiderúrgica como una de las mayores inversiones privadas realizadas en la provincia y una apuesta estratégica para insertar a Formosa en una industria con creciente demanda internacional de productos elaborados bajo estándares ambientales más exigentes.

Si el proyecto cumple las expectativas planteadas la planta Fermosa Biosiderúrgica generará alrededor de 3.350 puestos de trabajo directos e indirectos, y Formosa podría convertirse en los próximos años en uno de los principales centros argentinos de producción de arrabio verde, un insumo considerado clave para la transición hacia una siderurgia más sustentable.