Viernes 13 de Marzo, 11:31

Estiman que habrá una cosecha récord de 147,9 millones de toneladas

Producción | Según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción de los principales cultivos crecería 13% respecto del ciclo pasado y podría generar más de US$36.000 millones en exportaciones.


La Argentina se encamina a una cosecha récord de granos con una producción estimada en 147,9 millones de toneladas, lo que representaría un incremento del 13% respecto de la campaña anterior y marcaría un nuevo máximo histórico para el sector agrícola.

El dato surge de un relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, elaborado por su economista Ramiro Costa, que analiza la evolución de los seis principales cultivos del país: soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada.

El informe señala que el crecimiento se apoya principalmente en el fuerte desempeño del trigo y en las expectativas de altos volúmenes en maíz y girasol.

En el caso del trigo, la producción pasó de 18,6 a 27,8 millones de toneladas, lo que representa el mayor aumento relativo entre los cultivos analizados.

Para el maíz se esperan 57 millones de toneladas, un aumento del 16% respecto de la campaña anterior, mientras que el girasol alcanzaría 6,2 millones de toneladas, con una mejora del 24% impulsada por buenos rendimientos.

De confirmarse estas proyecciones, la nueva campaña superaría el récord previo de 140,1 millones de toneladas registrado en 2018/2019. Además del crecimiento productivo, el informe proyecta una mayor disponibilidad de granos para el comercio exterior.

Las exportaciones del complejo agrícola alcanzarían 106,79 millones de toneladas, lo que implica un incremento del 8% respecto del ciclo anterior.

En términos de divisas, las ventas externas podrían generar US$36.386 millones, unos US$2464 millones más que en la campaña pasada, equivalente a un aumento del 7,3%.

No obstante, ese monto no sería récord en valor: el máximo histórico se registró en el ciclo 2021/2022, cuando las exportaciones de granos y subproductos alcanzaron US$39.843 millones.

La campaña agrícola comenzó con buenas condiciones de humedad, aunque entre fines de diciembre y enero se produjo una interrupción de las lluvias que generó situaciones dispares en distintas regiones productivas.

Las precipitaciones posteriores permitieron mejorar la condición de los cultivos, aunque persisten zonas con déficit hídrico.

Según el análisis difundido, el desempeño de la cosecha dependerá en gran medida de cómo evolucionen las condiciones climáticas en las próximas semanas, en un contexto donde los productores también siguen de cerca los costos y la evolución de los precios internacionales de los granos.

Con información de Fernando Bertello / La Nación.