Política | Fue en una reunión plenaria de comisiones en el Senado donde expusieron el presidente y vice de la entidad monetaria quienes brindaron detalles sobre la iniciativa. El rechazo del bloque justicialista.
El proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) consiguió dictamen en un plenario de las comisiones de Economía Nacional y de Presupuesto y Hacienda del Senado, y quedó a un paso de convertirse en ley.
El texto se aprobó sin cambios respecto de la versión que había recibido media sanción en Diputados el 26 de agosto.
“La idea es llevarlo la semana que viene al recinto”, dijo la presidente del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien adelantó que la sesión incluirá además los proyectos de Inocencia Fiscal II, biocombustibles y Super RIGI.
“No tiene un origen político”, dijo Bausili. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, expuso junto al vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, en una reunión que duró más de cuatro horas.
Bausili defendió la iniciativa del Poder Ejecutivo al sostener que está "disparada por argumentos económicos" y que "no tiene un origen político", aunque reconoció que la Carta Orgánica "no merece ser revisada permanentemente."
La crítica a la reforma de 2012: el funcionario justificó el cambio al señalar que el marco vigente desde 2012, aprobado durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner, "ni siquiera pudo cumplir el objetivo número uno" que se había fijado, que era preservar el valor de la moneda.
Repasó los cinco principios rectores que rigen hoy al Banco Central y afirmó que "en los últimos años no se cumplió ninguno." Sostuvo además que la reforma "no implica afectar los depósitos de los argentinos", sino fortalecerlos, y que replica "elementos básicos" de las cartas orgánicas de bancos centrales de países que lograron combatir la inflación.
El jefe del bloque de senadores kirchneristas, José Mayans, cuestionó los cambios previstos en el proceso de elección y remoción de las autoridades del BCRA y calificó la propuesta de "inconstitucional" y de "una vergüenza para la democracia argentina." Según Mayans, la reforma pondría al Banco Central "al servicio del poder económico."
“¿Qué carajos hicieron con las 13 toneladas de oro?”
La reunión tuvo un momento de tensión cuando la Senadora Juliana Di Tullio acusó al oficialismo de debilitar el rol de control del Congreso sobre los actos de gobierno y preguntó por el destino de las reservas de oro del Banco Central.
Bausili respondió que el oro estuvo depositado en un banco suizo, que la operación se mantuvo en secreto en su momento para evitar movimientos especulativos en el mercado, y que los movimientos fueron revisados por la Auditoría General de la Nación (AGN) y por una consultora internacional.
El cierre por el oficialismo estuvo a cargo de Patricia Bullrich, que sostuvo que la reforma "trasciende" a la actual administración: "Le pertenece a cualquier Gobierno que quiera que la Argentina deje de ser un país marginal,” afirmó.
Según la Senadora, fijar la preservación del valor de la moneda como misión primaria del Banco Central "no es una abstracción técnica, sino una decisión sobre un estilo de vida".
También defendió mayor autonomía institucional para la entidad y reglas más estrictas para la designación y remoción de su directorio.
“Terminemos de pagar la cuenta. No podemos seguir viviendo en una fantasía que cada vez significa más pobreza,” concluyó Bullrich.