Martes 4 de Agosto, 21:54

Brasil retira Embajador en Argentina y reduce al mínimo la relación diplomática

Política | El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva resolvió retirar de manera definitiva a su Embajador en Buenos Aires y dejar la representación diplomática en manos de un encargado de negocios. La decisión profundiza el deterioro del vínculo bilateral con la administración de Javier Milei.


El Gobierno de Brasil dispuso el retiro definitivo de su Embajador en la Argentina, Julio Glinternick Bitelli, y resolvió mantener la representación diplomática en Buenos Aires únicamente a través de un encargado de negocios, una medida que marca un nuevo escalón en la tensión entre las administraciones de Luiz Inácio Lula da Silva y Javier Milei.

La decisión fue adoptada por el Palacio del Planalto luego de varios meses de creciente distanciamiento político y diplomático entre ambos países, en un contexto signado por las diferencias públicas entre los mandatarios y la ausencia de encuentros bilaterales.

Con esta determinación, Brasil reduce al mínimo el nivel de su representación diplomática en la Argentina, una medida poco habitual entre dos de los principales socios del Mercosur y que refleja el deterioro de la relación institucional.

Si bien el Gobierno brasileño no anunció una ruptura de relaciones diplomáticas, el reemplazo del embajador por un encargado de negocios implica un descenso en el rango de representación y constituye una señal política de descontento hacia la administración argentina.

Desde el Gobierno de Lula sostienen que la medida responde al actual escenario de tensión bilateral, aunque ratificaron la voluntad de mantener abiertos los canales diplomáticos y de continuar trabajando en los temas de interés común, especialmente aquellos vinculados al comercio, la integración regional y el funcionamiento del Mercosur.

Por el momento, la Casa Rosada no emitió una respuesta oficial sobre la decisión adoptada por Brasil.

La relación entre ambos gobiernos atraviesa uno de sus momentos más complejos desde la asunción de Javier Milei, marcada por diferencias ideológicas, cruces públicos entre los presidentes y desacuerdos en torno a la agenda regional e internacional.