Sábado 28 de Febrero, 18:53

Trump confirma muerte del líder supremo, Alí Jamenei, tras ataques a Irán

Política | Ali Khamenei, líder supremo del régimen de Irán, fue abatido este sábado en los ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel en Teherán. La información fue confirmada por el Presidente de Estados Unidos.


El Presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado en su cuenta de la red social Truth que el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, ha muerto en los ataques perpetrados este sábado por Israel y EE UU contra irán: “Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto”.

Trump ha asegurado además que “los bombardeos intensos y precisos continuarán sin interrupciones durante toda la semana o hasta que sea necesario”.

“Esto no solo es justicia para el pueblo iraní, sino para todos los ciudadanos estadounidenses y las personas de muchos países del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sanguinarios”, ha añadido el presidente de Estados Unidos.

Trump ha alardeado de la “inteligencia” y los “sofisticados sistemas de rastreo”, también de la “estrecha colaboración con Israel”. “Ni él ni los demás líderes que murieron junto con él pudieron hacer nada. Esta es la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país”.

Previamente, Israel ya había informado de la muerte del ayatolá en los ataques que comenzaron a primera hora de la mañana y han causado al menos 200 muertos y 700 heridos, según ha confirmado la Media Luna Roja.

Entre ellos habría siete altos cargos del régimen iraní, incluyendo el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur, según ha anunciado el ejército israelí.

Como respuesta, las fuerzas iraníes han atacado bases militares estadounidenses en Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Además, Irán ha lanzado contra Israel varias oleadas de misiles y drones.

El Gobierno iraní ha justificado estas acciones con una carta a Naciones Unidas en la que argumenta su base legal para actuar “en defensa propia”.