Pesca Deportiva | Histórica edición de la Fiesta Nacional del Surubí con récord de equipos, emoción en el río y fuerte presencia regional. "Los Amanecidos en la Costa" vivieron un momento extremo, aquí los detalles.
La ciudad de Goya volvió a convertirse en el epicentro del deporte y la camaradería con una nueva edición de la Fiesta Nacional del Surubí, considerada el “Mundial de Pesca”, que este 2026 se vivió como una verdadera fiesta en todos los sentidos.
El acto de apertura se realizó en el predio Costa Surubí, encabezado por autoridades provinciales, en un marco multitudinario que además proyectó un importante movimiento turístico y económico para toda la región, consolidando al evento como uno de los más relevantes del país.
Como ya es tradición, hubo presencia de pescadores de Basavilbaso, reafirmando año tras año su vínculo con este encuentro único.
Entre ellos, la lancha “Rivotril” (Equipo 313), con Aníbal Vuagniaux y Ariel Vallejos, y el equipo 418 “Tía Silvia”, integrado por Luciano Fernández, Diego Caballero y Juan Carlos Londra, oriundo de Urdinarrain.
La competencia, que reunió a equipos de distintos puntos del país y del exterior, fue histórica no solo por la cantidad de participantes —alrededor de 1.400 embarcaciones— sino también por la enorme expectativa generada de cara al cincuentenario que se celebrará en 2027.
La largada, que debió retrasarse por disposición de la Prefectura Naval Argentina debido a las condiciones del río, no logró calmar la ansiedad de los pescadores y terminó siendo algo caótica. Algunas embarcaciones se adelantaron y otras maniobraron sin el cuidado necesario, generando momentos de tensión.
El episodio más impactante se produjo cuando una lancha en la que viajaba, entre otros, el chajariense Gabriel Chas, volcó tras ser embestida en el riacho Goya. Afortunadamente, todos los ocupantes lograron salir ilesos.
Minutos antes, el equipo 418 “Tía Silvia” también había sufrido las consecuencias de una mala maniobra ajena, que afectó el sistema de dirección de la embarcación. Pese a quedar mojados y con retraso, decidieron no abandonar y salieron igualmente en busca de su zona de pesca.
En ese contexto, Luciano Fernández relató lo vivido y destacó el esfuerzo del equipo para seguir en competencia: “fue una experiencia hermosa, como todos los años en Goya. Tuvimos un pequeño gran inconveniente en la largada: nos chocaron en la parte del motor, se dobló un eje y nos quedamos sin dirección. Además, se nos llenaba de agua la embarcación por el movimiento de las otras lanchas, y vivimos un momento bastante crítico”.
Pero el trío con mucho esfuerzo solucionó el inconveniente “porque no nos queríamos quedar afuera. Sabíamos que había mucha gente expectante y por eso estamos enormemente agradecidos por el apoyo y el cariño que recibimos”.
Sobre el desarrollo del concurso, agregó: “hicimos todo lo posible, pescamos toda la noche, nos movimos, cambiamos de carnada, insistimos hasta el último minuto. Sacamos un manguruyú y un armado grande, pero no pudimos encontrar el surubí. Igual, ya estamos pensando en volver el año que viene”.
Tras una intensa jornada en las aguas del río Paraná, se conocieron los resultados de esta 49ª edición del concurso. El equipo 720 “María del Rosario”, de la peña “El Carayá”, se quedó con el primer puesto con 42,40 puntos y tres piezas.
El segundo lugar fue para el equipo 1202 “Isabella”, de “Los Cumpas”, con 41,90 puntos, mientras que el tercer puesto quedó en manos del equipo local 822 “Maratti II”.
En tanto, en la categoría Pieza Mayor, el pescador goyano Guillermo Federico Scheller se destacó con un ejemplar de 119 centímetros, reafirmando el conocimiento local sobre las canchas de pesca.
La competencia estuvo marcada por los desafíos que presentaron los bajos niveles del río, lo que obligó a extremar precauciones, en el marco de un importante operativo de seguridad.
Con la premisa de la pesca con devolución y el compromiso ambiental como bandera, la fiesta tendrá su cierre con la tradicional Cena de los Pescadores, donde se premiará a los ganadores y se celebrará una edición que ya quedó en la historia.
Goya volvió a demostrar por qué el Surubí es mucho más que un concurso: es una fiesta que une pasión, tradición y amistad a la vera del río.