Sociedad | El 2 de abril se conmemoró el Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas. Recordamos con orgullo a ocho basavilbasenses que participaron de la gesta, defendiendo la soberanía argentina con valor, entrega y compromiso.
Días pasados, el 2 de abril, se conmemoró en todo el país el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, una fecha profundamente arraigada en la memoria colectiva de los argentinos, en la que se honra a quienes lucharon por la soberanía nacional en las islas del Atlántico Sur. 7
En este marco recordamos con orgullo y respeto a ocho basavilbasenses que formaron parte de aquella gesta histórica, hombres que desde distintos roles defendieron la patria con valor, entrega y compromiso.
Pedro Antonio Mendieta fue un marino mercante argentino, oriundo de Basavilbaso, que se desempeñó como electricista en el buque ARA “Isla de los Estados” durante la Guerra de Malvinas (1982). Nació en una familia humilde: su padre era obrero ferroviario y su madre ama de casa. Era uno de varios hermanos y se lo recuerda como una persona alegre, generosa, muy creyente y profundamente unido a su familia, especialmente a su madre.
Con el tiempo se radicó en el conurbano bonaerense (Rafael Calzada), pero decidió servir a la patria, a pesar de la preocupación de sus seres queridos. Su elección marcó su destino. Durante la guerra, formó parte de la tripulación del ARA “Isla de los Estados”, un buque logístico clave para el abastecimiento argentino.
El 10 de mayo de 1982, la embarcación fue atacada por fuerzas británicas y se hundió en el estrecho de San Carlos. Mendieta murió en ese ataque junto a la mayoría de la tripulación. Durante años su historia fue poco conocida, pero su familia —especialmente una sobrina— que ayudó a la radio de Basavilbaso a rescatar su memoria, destacándolo como uno de los tantos héroes anónimos de Malvinas.
Pedro Antonio Mendieta fue un hombre sencillo que eligió servir a su país y murió en la Guerra de Malvinas, siendo recordado hoy como un ejemplo de entrega y patriotismo.
Julio Omar Benítez fue un joven suboficial de la Prefectura Naval Argentina, nacido el 22 de enero de 1962 en Basavilbaso (Entre Ríos). Desde muy joven mostró vocación de servicio e ingresó a los 17 años a la Escuela de Suboficiales, donde se formó y se graduó. Se destacó por su disciplina y preparación técnica, especializándose en tareas como control de averías, lucha contra incendios y manejo de armamento naval.
En 1981 fue destinado al guardacostas GC-83 “Río Iguazú”, con el que participó en operaciones en las Islas Malvinas. El 22 de mayo de 1982, durante la Guerra de Malvinas, su embarcación fue atacada por aviones británicos. Benítez combatió operando una ametralladora antiaérea hasta ser alcanzado mortalmente, en lo que se considera el primer combate aeronaval del conflicto.
Fue sepultado con honores en el cementerio de Puerto Darwin y recibió condecoraciones por su valor, además de un ascenso póstumo. Con el tiempo, su figura fue reconocida en distintos homenajes, siendo recordado como un héroe argentino que dio su vida por la patria.
Julio Omar Benítez fue un joven con gran compromiso y valentía, murió en combate durante la Guerra de Malvinas, convirtiéndose en un símbolo de entrega y sacrificio.
Víctor César Luis Herrera fue un suboficial de la Armada Argentina y veterano de la Guerra de Malvinas, nacido y criado en Basavilbaso (Entre Ríos). Hijo de Ramona Fernanda Retamar y Pablo Herrera. Ingresó a la Armada siendo muy joven, donde desarrolló una extensa carrera como maquinista-motorista, desempeñándose en distintos buques y destinos, incluyendo campañas antárticas y misiones internacionales.
Llegó al grado de Suboficial Mayor antes de retirarse en 2017. Durante la guerra de 1982 participó en operaciones en las Islas Georgias del Sur a bordo de la corbeta ARA "Guerrico", interviniendo en el combate de Grytviken. Allí vivió situaciones de gran riesgo, destacando el valor y el sacrificio de sus compañeros en combate.
Tras la guerra, como muchos excombatientes, enfrentó dificultades para reinsertarse en la sociedad y durante años su participación fue poco reconocida, lo que lo convirtió en un “héroe olvidado”. Recién décadas después su historia comenzó a difundirse y recibir homenajes. Con su amada Silvia Galarza formó una hermosa familia. Falleció el 3 de junio de 2017 en Punta Alta (Buenos Aires), a los 59 años, siendo recordado por su entrega, su vocación de servicio y su compromiso con la patria.
Víctor César Luis Herrera fue un veterano de Malvinas que dedicó su vida a la Armada y, pese a haber sido durante años poco reconocido, hoy es recordado como un ejemplo de sacrificio y servicio.
Héctor Miguel Mista es un veterano de la Guerra de Malvinas nacido el 5 de julio de 1959 en Basavilbaso (Entre Ríos), hijo de Pedro Mista y Sara Varona. Desde muy joven mostró vocación por la vida militar, al punto de viajar solo y a dedo para ingresar a la Armada.
Durante su carrera militar, Mista fue movilizado en dos ocasiones por conflictos limítrofes con Chile y, finalmente, en 1982, participó en la Guerra de Malvinas al frente de una batería de obuses.
Su experiencia en Malvinas está marcada por imágenes imborrables, como la llegada al archipiélago en helicóptero y la lucha contra las adversidades del mar y el terreno. A pesar de su compromiso y valor, un problema en el pie lo llevó a ser trasladado a enfermería y luego al barco de la Cruz Roja, donde permaneció hasta el final de la guerra.
Tras su regreso, como muchos excombatientes, atravesó una etapa de abandono y falta de reconocimiento, lo que marcó profundamente su vida.
Con el tiempo, decidió contar su historia, “romper el silencio” y participar en charlas y actividades para mantener viva la memoria de Malvinas.
Hoy es recordado como un veterano que no solo combatió por su país, sino que también asumió el compromiso de transmitir su experiencia y reflexionar sobre las consecuencias humanas de la guerra.
Héctor Miguel Mista formó, con María Magdalena Lacuadra, una hermosa familia, y siempre que lo comvocan comparte su historia de vida, y especialmente de sus camaradas, para preservar la memoria y el reconocimiento de los excombatientes.
Héctor Ricardo Caballero fue un joven conscripto de la Armada Argentina, nacido en 1964 en Basavilbaso (Entre Ríos), en el seno de una familia trabajadora: su padre era ferroviario Felipe Caballero, y Doña Berta Belgeretti, su madre, ama de casa.
Durante su infancia fue conocido como “el gringo” por su cabello rubio y mantuvo un fuerte vínculo con su familia. A temprana edad se trasladó a Buenos Aires, donde continuó sus estudios.
Al ser convocado para el servicio militar obligatorio, fue destinado a la Armada Argentina.
En 1982 integró la tripulación del crucero ARA "General Belgrano" durante la Guerra de Malvinas. El 2 de mayo de 1982, el buque fue atacado por el submarino británico HMS "Conqueror" y se hundió en el Atlántico Sur.
Caballero murió en ese ataque, con solo 18 años, mientras se encontraba de guardia. Sus restos quedaron en el mar junto a otros 323 tripulantes caídos.
Con el tiempo, su comunidad lo homenajeó y hoy es recordado como uno de los jóvenes héroes de Malvinas que dieron su vida por la patria. En la Escuela 33 "Justo José de Urquiza" del barrio Oeste de Basavilbaso, donde hizo parte de la primaria, el SUM -desde el 11 de mayo de 2012- lleva su nombre.
Héctor Ricardo Caballero fue un joven soldado que murió en el hundimiento del ARA "General Belgrano" durante la Guerra de Malvinas, siendo recordado como símbolo de sacrificio y entrega a su país.
Pedro Agustín Maye es un militar argentino retirado de la Fuerza Aérea, oriundo de Basavilbaso (Entre Ríos), donde pasó su infancia y juventud.
Desde joven tuvo grandes aspiraciones y, con esfuerzo, logró ingresar a la fuerza aérea.
Durante su carrera se desempeñó como piloto y aeronavegador, operando aviones como el Canberra y el Hércules C-130, alcanzando el grado de Comodoro.
En 1982 participó en la Guerra de Malvinas, integrando el grupo de militares que defendieron la soberanía argentina.
A pesar de su participación, durante muchos años mantuvo un perfil bajo y su historia no fue ampliamente reconocida en su ciudad natal, que le debe un reconocimiento.
Una de sus últimas apariciones públicas fue en el recordado desfile del 9 de julio de 2024.
Un hombre sencillo, comprometido con su país y con una trayectoria marcada por el servicio. Con elide Lazzeri formó una hermosa familia, que lo idolatra.
Pedro Agustín Maye fue un piloto de la Fuerza Aérea y su rol no fue menor en la guerra de Malvinas, solo que por su bajo perfil la mayoría no conocía su heróico rol al servicio de la patria.
Julio Néstor Vallejo fue un suboficial de la Armada Argentina y veterano de la Guerra de Malvinas, oriundo de Basavilbaso (Entre Ríos). Durante el conflicto de 1982 integró la tripulación del crucero ARA "General Belgrano", que fue hundido el 2 de mayo de 1982.
Tras el ataque, logró sobrevivir en condiciones extremas: permaneció 26 horas a la deriva en el Atlántico Sur, soportando frío intenso, olas gigantes, vientos fuertes y principio de congelamiento, hasta ser finalmente rescatado junto a otros compañeros.
Vallejo dejó numerosos testimonios sobre esa experiencia, recordando el miedo, el dolor, pero también la solidaridad y el instinto de supervivencia que vivieron los tripulantes. Siempre destacó el apoyo de su familia y de su comunidad como un sostén fundamental en esos momentos.
Tras la guerra continuó su vida como civil, formando una familia y manteniendo vivo el recuerdo de Malvinas a través de su testimonio. Falleció el 7 de febrero de 2017, pero su historia sigue siendo recordada como ejemplo de coraje y resistencia.
Julio Néstor Vallejo fue un sobreviviente del hundimiento del ARA "General Belgrano" que, tras vivir una experiencia extrema en Malvinas, dedicó su vida, con su amada esposa, Alicia González, a formar una hermosa familia, y a mantener viva la memoria de la guerra y el valor de sus compañeros.
Juan Domingo Saracha es un Suboficial Mayor de Infantería (R) y veterano de la Guerra de Malvinas, oriundo de Basavilbaso (Entre Ríos). Durante el conflicto de 1982 participó como miembro de las fuerzas argentinas que defendieron la soberanía en el Atlántico Sur, formando parte de los efectivos que enfrentaron las difíciles condiciones del combate y el clima extremo.
Era parte de los valientes del Regimiento de Infantería Mecanizado 4 de Monte Caseros (Corrientes), y siendo Sargento Primero fue jefe de Sección Cañones y Morteros en (monte) Dos Hermanas, (monte Two) Sisters, (monte) Challenger; montes Wall y Kent. Herido en combate, en la pierna derecha puso recuperarse y seguir la carrera miliar alcanzando el grado de Suboficial Mayor.
A lo largo de los años participó activamente en actos conmemorativos y homenajes, manteniendo viva la memoria de la Guerra de Malvinas y el recuerdo de sus compañeros caídos hasta que "rompió el silencio" casi por casualidad al toparse -en 2012- con un micrófono de FM RIEL y contó sus vivencias en la guerra del Atlático Sur.