| Abrazos interminables. Sonrisas y lágrimas sobre rostros con marcas de mucha historia. Cientos de anécdotas. Esa fue la escenografía de una noche que muchos no podrán olvidar, en la que todos estuvieron presentes, aun los que ya no están. Porqué estaban presentes en la memoria de los que se reunieron para festejar el centenario de la escuela mas vieja de la ciudad.