Jueves 10 de Julio de 2014, 12:06

De villano a héroe

FÚTBOL | En la definición de los penales, Sergio Romero sacó un papelito, lo leyó y se lo guardó en el pantalón. El arquero de la Selección atajó dos penales y el equipo nacional jugará la Final.


Llegó con una mochila pesada, repleta de desconfianza popular. Nunca le pesó. Desde el primer encuentro, ante Bosnia, Sergio Romero brindó seguridad. Cuando tenía el foco de millones de miradas, muchas de ellas con el ceño fruncido, el tipo respondió. Se adueñó del arco y acalló las críticas con solidez. Aprobó los seis exámenes que le tomaron y frente a Holanda aprovechó su oportunidad. La historia dejó una grieta y el arquero argentino se filtró. ¿Qué ganó? La eternidad. Como "Goyco". Pero ojo, Romero -en esta Copa del Mundo- fue mucho más que los penales a Ron Vlaar y Wesley Sneijder. El portero albiceleste fue figura contra Irán, cuando el equipo hizo su partido menos convincente, cumplió en el choque con Nigeria y se agigantó cuando llegó el turno de las fases decisivas. De ahí en adelante nunca más le convirtieron. Acumula 373 minutos sin recibir goles. Pasaron Suiza, Bélgica y Holanda, y nada. Sergio Romero atajó dos penales para que Argentina logré llegar a una nueva final. Como Lehman en el Mundial 2006, Romero parece haber estudiado a los pateadores holandeses. Aquella vez, Argentina perdió en los penales por 4 a 2. Hoy, el arquero argentino parece haber aprendido del pasado. "Chiquito" Romero se consagró como el héroe de un partido histórico, en el que la selección argentina llegó a la final del mundial en Brasil. Fuente: M. Randrup.