Economía | El empresario turístico Juan Enrique Solari señaló que el sector atraviesa un escenario complejo, marcado por la reducción del turismo interno, las estadías más breves y el aumento de los costos operativos. Además, reclamó políticas públicas para incentivar las visitas, sostener a las empresas y preservar el empleo.
La actividad turística en Entre Ríos atraviesa un panorama complejo, condicionado por la caída de la demanda, la disminución del turismo interno, la reducción de las estadías y el incremento sostenido de los costos operativos.
Así lo afirmó a AIM Juan Enrique Solari, propietario de la empresa de viajes y turismo Altas Barrancas, quien advirtió que numerosas empresas del sector se encuentran ante un escenario financiero cada vez más difícil.
Solari sostuvo que la tendencia negativa se mantiene desde hace aproximadamente dos años y medio. Según explicó, los turistas analizan cada vez más sus gastos antes de viajar, lo que repercute en las decisiones de consumo y en la duración de las vacaciones.
A esta situación se suma el encarecimiento de los gastos necesarios para mantener en funcionamiento los establecimientos y servicios turísticos.
El empresario mencionó entre los sectores más afectados a los alojamientos, restaurantes, agencias de viajes, transportistas, complejos termales y prestadores de excursiones, con especial preocupación por las pequeñas y medianas empresas.
Las crecientes y la comunicación de los destinos
A las dificultades económicas se agregan las consecuencias de las crecientes en distintos puntos de la región. Sin embargo, para Solari, uno de los principales problemas es también la forma en que se comunica la situación a nivel nacional.
“Cuando los medios nacionales hablan del Litoral inundado, en reiteradas oportunidades, el público interpreta que toda la provincia de Entre Ríos está bajo el agua y que no hay posibilidades de hacer turismo”, señaló.
En ese sentido, remarcó que la realidad provincial es diversa y que, mientras algunas localidades y actividades sufren las consecuencias de las inundaciones, otras continúan funcionando con normalidad.
Por eso, consideró necesario comunicar de manera responsable, identificando las zonas afectadas sin dejar de mostrar los destinos que permanecen operativos y las propuestas disponibles para los visitantes.
Fin de semana largo: un movimiento turístico dispar
Al analizar el movimiento registrado durante el fin de semana largo del 12 de octubre, Solari indicó que el comportamiento de la demanda fue desigual en los distintos destinos entrerrianos.
En Concordia, algunos sectores de la costanera resultaron afectados por las crecientes, aunque eso no implicó la paralización de toda la actividad turística.
En Colón, en tanto, continuaron funcionando las termas, la gastronomía, los espectáculos, los comercios de la zona céntrica y diferentes propuestas recreativas.
De acuerdo con los datos mencionados por el empresario, Federación alcanzó niveles de ocupación promedio de entre el 75 y el 80 por ciento, mientras que Villa Elisa registró aproximadamente un 85 por ciento entre las termas y la ciudad.
Por su parte, Concepción del Uruguay llegó a alrededor del 70 por ciento, con estadías promedio de dos noches.
Solari destacó que los destinos termales tuvieron, en general, un desempeño favorable, mientras que aquellos cuya oferta depende principalmente de las playas experimentaron una caída más pronunciada de la demanda.
También valoró el aporte de los encuentros de cicloturismo, festivales, espectáculos y eventos culturales, que ayudaron a sostener el movimiento en diferentes localidades.
Para el empresario, estas experiencias demuestran la importancia de diversificar la oferta y evitar que la actividad dependa exclusivamente de las condiciones climáticas o de una única atracción.
Expectativas moderadas para noviembre
De cara al próximo fin de semana largo de noviembre, Solari manifestó que las expectativas del sector son moderadas. A su entender, la recuperación requiere una actitud activa para atraer visitantes y no depender únicamente de la llegada espontánea de turistas.
En ese marco, planteó la necesidad de coordinar acciones entre el sector privado, los municipios, el Gobierno provincial y las instituciones vinculadas con la actividad.
El objetivo, explicó, debería ser impulsar campañas que promocionen alternativas como las termas, la gastronomía, el turismo rural, las bodegas, los circuitos históricos, la naturaleza y las actividades culturales y familiares.
Como ejemplo, destacó la experiencia de Colón, que comunicó sus niveles de ocupación y difundió las propuestas que continuaban disponibles pese a las dificultades ocasionadas por las crecientes. También mencionó iniciativas comerciales como la de San José, que combina alojamiento, descuentos en transporte y acceso a las termas.
Según consideró, este tipo de propuestas permite ofrecer opciones más accesibles, generar movimiento durante los períodos de menor demanda y contribuir a sostener el trabajo de los prestadores.
Aunque reconoció que no es posible anticipar con certeza el comportamiento de los turistas, sostuvo que la promoción coordinada y el desarrollo de propuestas atractivas pueden mejorar las posibilidades de recibir visitantes.
Empresas al límite por los costos
Consultado sobre las perspectivas de crecimiento del turismo entrerriano, en un contexto de ocupación inferior a la de temporadas anteriores, menor demanda interna y elevados costos operativos, Solari afirmó que la provincia cuenta con recursos para recuperarse, aunque advirtió que muchas empresas están llegando a un límite financiero.
Explicó que los emprendimientos turísticos deben afrontar gastos fijos independientemente de su nivel de actividad. Entre ellos mencionó los salarios, impuestos, servicios, mantenimiento, alquileres, seguros y compromisos financieros.
Cuando disminuye la ocupación y se acortan las estadías, esos costos deben distribuirse entre una menor cantidad de pasajeros, lo que reduce rápidamente la rentabilidad de los negocios.
En ese sentido, señaló que el problema no se limita al número de personas que llegan a un destino, sino que también depende del tiempo que permanecen en él y del dinero que gastan durante su visita.
Recuperar la demanda y extender las estadías
Para Solari, las escapadas de una o dos noches pueden resultar insuficientes para generar el movimiento económico necesario para sostener a todos los sectores que integran la cadena turística. Por ello, consideró prioritario avanzar en tres objetivos: recuperar la demanda, prolongar las estadías y diversificar los productos.
El empresario destacó que Entre Ríos cuenta con una amplia variedad de atractivos, entre ellos termas, ríos, espacios naturales, patrimonio histórico, gastronomía, turismo rural, producción vitivinícola y fiestas populares. A esto se suma su ubicación estratégica respecto de importantes centros emisores de turistas.
Sin embargo, sostuvo que el desafío consiste en transformar esos recursos en propuestas competitivas, comercializables durante todo el año y adaptadas a diferentes presupuestos. También advirtió que las empresas necesitan contar con condiciones económicas que les permitan sostener sus estructuras, invertir e innovar.
De lo contrario, la falta de rentabilidad puede comprometer la continuidad de los emprendimientos y los puestos de trabajo.
El reclamo por políticas públicas
Finalmente, Solari reclamó una mayor intervención de las políticas públicas para acompañar al sector turístico, estimular la demanda y contribuir a preservar el empleo.
El empresario insistió en que la recuperación no depende únicamente de la promoción de los destinos, sino también de la generación de condiciones que permitan a las empresas mantenerse activas y afrontar sus obligaciones.
En ese sentido, remarcó que el futuro de la actividad requiere visitantes, ventas, inversión, planificación y una estrategia de trabajo conjunto entre el sector público y el privado.
Para Solari, el desafío inmediato es sostener a las empresas durante esta etapa de dificultades y aprovechar la diversidad de atractivos de Entre Ríos para recuperar el movimiento turístico durante todo el año.
Fuente: AIM.