Sociedad | Padres de alumnos de la Promoción 2026 denunciaron que varios adolescentes no pudieron ingresar al baile de apertura de los festejos de Primavera en Colón por no haber vendido determinadas rifas. Cuestionaron el criterio adoptado por la organización PECU y reclamaron explicaciones.
Una fuerte controversia se generó en Colón luego de que familias de estudiantes de la Promoción 2026 denunciaran situaciones de exclusión y destrato durante el baile que abrió los tradicionales festejos estudiantiles de Primavera.
El episodio habría ocurrido durante la noche de este domingo 13 de septiembre, en una actividad organizada por Promociones Estudiantiles de Colón Unidas (PECU).
Según expresaron las familias en un comunicado difundido públicamente, un grupo de alumnos de diferentes establecimientos educativos no pudo ingresar a la celebración debido a que no había cumplido con la venta de determinadas rifas.
De acuerdo con el planteo de los padres, los estudiantes sabían que el incumplimiento de la venta podía derivar en una sanción.
Sin embargo, sostienen que nunca se les había comunicado que esa medida podría significar quedar afuera del baile de apertura.
También señalaron que el reglamento de PECU no establecería una sanción de esas características por no vender rifas o participar de otros mecanismos de recaudación.
Sí contemplaría penalidades relacionadas con situaciones como violencia, disturbios, ebriedad, falsificación de carnets o entradas y episodios de acoso verbal o físico.
Otro de los cuestionamientos está relacionado con el esfuerzo económico requerido a los estudiantes.
Según las familias, entre rifas y otras ventas las sumas exigidas habrían alcanzado, en determinados casos, entre $100.000 y $150.000 por alumno.
Los padres plantearon que no todas las familias tienen las mismas posibilidades económicas ni idénticas condiciones para concretar esas ventas.
Además, aseguraron que los adolescentes habían abonado una pulsera de ingreso de $26.000, pero que aun así algunos fueron retirados del lugar.
Uno de los aspectos más delicados denunciados por las familias tiene que ver con la manera en que se habría producido la salida de algunos jóvenes.
Según el comunicado, uno de los adolescentes habría sido tomado del brazo por un adulto para retirarlo del lugar, situación que los padres calificaron como violenta.
Las familias aclararon que su cuestionamiento no está dirigido a la necesidad de recaudar fondos para financiar las celebraciones.
Lo que rechazan es que una obligación económica o de venta pueda terminar, según entienden, convirtiéndose en un mecanismo de exclusión de adolescentes de una fiesta de la que ellos mismos son protagonistas.
El comunicado plantea además interrogantes respecto de cómo fueron aplicadas las decisiones.
Los padres aseguran que otros estudiantes que se encontraban en situaciones similares habrían podido ingresar igualmente al baile.
Por ese motivo reclamaron conocer cuáles fueron los criterios utilizados para determinar quiénes podían participar y quiénes quedaban afuera.
También solicitaron mayor transparencia respecto del funcionamiento de PECU, la integración de su comisión y la administración de los recursos obtenidos mediante rifas, ventas y entradas.
Según denunciaron, el domingo pidieron conocer cómo estaba conformada la comisión y esa información no les habría sido proporcionada.
Las familias sostuvieron que lo ocurrido excede la discusión acerca del ingreso a una fiesta y plantearon la necesidad de reflexionar sobre el cuidado de los adolescentes.
Remarcaron el impacto emocional que significó para quienes quedaron afuera observar cómo ingresaban sus compañeros a una celebración de la que esperaban formar parte.
Por ello reclamaron respuestas, compromiso y explicaciones por lo sucedido.
La controversia se produce justamente en el comienzo de las tradicionales actividades de PECU 2026.
Días atrás, la Municipalidad de Colón había informado que junto con la Jefatura Departamental de Policía, organismos de prevención, estudiantes, padres y tutores se trabajaba en la organización de los festejos, estableciendo criterios de prevención, seguridad, acompañamiento y cuidado de los jóvenes.
La denuncia formulada por las familias abre ahora un fuerte debate en Colón acerca de los mecanismos de organización y recaudación de las celebraciones y, fundamentalmente, sobre los criterios utilizados para garantizar la participación de los propios estudiantes.
Fuente: AIM.