Política | La central obrera reclamó superar las disputas internas y construir una alternativa política. Sus dirigentes cuestionaron al Gobierno y pidieron priorizar a los trabajadores.
La Confederación General del Trabajo (CGT) aprovechó la conmemoración del Día de la Lealtad Peronista para enviar un mensaje a la dirigencia justicialista. Reclamó dejar atrás las diferencias personales y avanzar en la construcción de un proyecto político común de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
El encuentro se realizó este viernes en el Salón Felipe Vallese, en la histórica sede sindical de la calle Azopardo, en Buenos Aires. Participaron los tres integrantes del triunvirato que conduce la central obrera, dirigentes gremiales y referentes del Partido Justicialista.
En medio de las divisiones que atraviesan al peronismo, la conducción sindical advirtió que las disputas por los liderazgos no pueden seguir postergando la elaboración de una propuesta capaz de recuperar el respaldo de la sociedad.
Uno de los principales discursos estuvo a cargo de Cristian Jerónimo, secretario general del Sindicato del Vidrio e integrante de la conducción de la CGT.
El dirigente pidió abandonar los enfrentamientos internos, los personalismos y las disputas que, a su entender, debilitan las posibilidades electorales del justicialismo.
"La sociedad argentina está esperando otra respuesta de la dirigencia", sostuvo Jerónimo, al reclamar una reconstrucción política que vuelva a interpretar las necesidades de la población.
El sindicalista consideró que el peronismo debe recuperar su capacidad de representación y ofrecer una alternativa concreta frente a la administración nacional.
Durante su intervención, Jerónimo también expresó preocupación por la situación laboral y social. Señaló que el movimiento sindical pasó de discutir la ampliación de derechos a concentrar sus esfuerzos en evitar la pérdida de conquistas ya alcanzadas.
En ese contexto, cuestionó las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei y criticó el accionar de las fuerzas de seguridad durante la reciente Marcha Federal Universitaria.
El dirigente denunció la presencia de infiltrados y consideró desproporcionado el despliegue de seguridad durante aquella movilización.
Por su parte, Jorge Sola, otro de los integrantes del triunvirato, planteó la necesidad de elaborar un programa político y económico que tenga al empleo, la producción y los derechos laborales como prioridades.
El dirigente aseguró que el sindicalismo está dispuesto a participar activamente en la construcción de esa propuesta, con la intención de ofrecer una alternativa al actual Gobierno.
Octavio Argüello, tercer integrante de la conducción cegetista, coincidió en la necesidad de alcanzar acuerdos dentro del justicialismo. También insistió en que la unidad debe sostenerse sobre principios y objetivos compartidos, y no limitarse a un entendimiento electoral.
La ceremonia reunió a distintas figuras del peronismo, entre ellas el expresidente Eduardo Duhalde, el exjefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina y el intendente de La Plata, Julio Alak.
También se leyó un mensaje de adhesión enviado por el gobernador bonaerense Axel Kicillof, uno de los dirigentes que aparece en el centro de las discusiones sobre el futuro liderazgo del espacio.
El encuentro concluyó con la interpretación de la marcha peronista a cargo de Hugo del Carril hijo.
El pronunciamiento de la CGT se produjo en un momento de fuertes diferencias dentro del peronismo. Los distintos sectores mantienen disputas por la conducción, la estrategia electoral y la definición de eventuales candidaturas presidenciales.
Las diferencias entre los espacios vinculados a Axel Kicillof, el kirchnerismo y otros referentes del justicialismo reflejan las dificultades para alcanzar una posición común.
En ese escenario, la central obrera busca asumir un papel activo en la reorganización del movimiento y promover acuerdos que permitan construir una alternativa competitiva frente al oficialismo.
El mensaje que dejó la conmemoración fue que la unidad, por sí sola, no resulta suficiente. Para la conducción sindical, el peronismo necesita acompañarla con un proyecto de país que ofrezca respuestas a los problemas económicos y sociales.
A poco más de un año de las elecciones presidenciales, el desafío será transformar ese llamado en acuerdos concretos y definir un rumbo político compartido.