Judiciales | La aerolínea low cost, que acumula más de 50 días sin operar y mantiene su web caída, busca acordar con sus acreedores bajo la tutela del Juez Guillermo Mario Pesaresi tras registrar severas restricciones en el mercado regional.
Los directivos de la aerolínea low cost Flybondi formalizaron su presentación en concurso preventivo de acreedores, una medida extrema que busca reestructurar las deudas acumuladas y evitar una eventual quiebra.
La Justicia asignó el expediente al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del Juez Guillermo Mario Pesaresi, en un contexto de parálisis total para la firma, que ya lleva más de 50 días sin volar y mantiene su página web fuera de servicio.
La decisión judicial busca que la compañía pueda continuar con su actividad mientras negocia una salida ordenada con sus acreedores. Desde el sector explicaron que este mecanismo legal no equivale a un cierre inmediato, sino que funciona como una herramienta para ordenar un pasivo asfixiante.
Los problemas operativos se profundizaron en las últimas semanas, al punto de que las autoridades brasileñas ampliaron las restricciones a la venta de pasajes en su territorio debido a la cancelación masiva de vuelos que afectó a miles de usuarios.
Con la apertura del concurso, los acreedores que posean deudas anteriores a la presentación deberán registrarse en el expediente para acreditar sus acreencias.
La Justicia designará un síndico para intervenir en el proceso y analizar la situación económica de la firma. Uno de los efectos principales de esta medida es que se suspenden temporalmente los juicios de contenido patrimonial iniciados previamente, lo que le da un respiro financiero a la administración de la aerolínea.
La estrategia de la empresa apunta a concentrar en un único proceso los reclamos de proveedores, las deudas fiscales y los conflictos laborales. El desafío principal para los administradores será demostrar ante la Justicia que la aerolínea posee un modelo de negocio viable y con capacidad de sostenerse en el tiempo una vez que se logre reordenar el pasivo financiero.