Martes 21 de Julio del 2020 a las 12:50 hs.

La vacuna de Oxford produce una fuerte respuesta inmune

Salud | La vacuna contra el coronavirus desarrollada por la Universidad de Oxford y la multinacional AstraZeneca resulta segura y eficaz en la generación de inmunidad específica contra el Covid-19, según los resultados en ensayos con 1.007 voluntarios.




El informe se publicó ayer en la revista médica The Lancet. A la vez avanza a buen ritmo pero en una fase anterior de ensayos la vacuna de la estadounidense Pfizer, que se probará en Argentina (ver a parte). Pero en este momento la vacuna británica parece haber sacado una ventaja considerable a sus competidoras.


La vacuna, asimismo, ya se prueba en fase 3, en 50 mil voluntarios en Brasil, Sudáfrica, Reino Unido y EEUU. Sin embargo, ayer nadie se aventuró a dar una fecha de inicio de la aplicación masiva de la vacuna. Los ensayos realizados en "fase 1 y 2" con 1.077 voluntarios mostraron que la vacuna de Oxford-AstraZeneca los llevó a producir anticuerpos y tuvo una reacción favorable de las "células T" del sistema inmune dentro de los 14 días de la vacunación.


Esta reacción significa que los glóbulos blancos pueden atacar a las células infectadas con el virus Sars-CoV-2, causante del Covid-19. En The Lancet los investigadores afirman: "Se considera que la vacuna es segura, causa pocos efectos secundarios e induce fuertes respuestas del sistema inmunitario".


El ensayo se hizo en 1.077 adultos "sanos de entre 18 y 55 años. Agregan que "estas respuestas (inmunitarias) pueden ser aún mayores después de una segunda dosis, según un estudio de subgrupo de 10 participantes", y añaden que en comparación con el grupo de control (que recibió una vacuna contra la meningitis), la vacuna causó efectos secundarios con mayor frecuencia, y algunos de estos, como fiebre y dolores, pueden reducirse tomando paracetamol.


"No hubo eventos adversos graves de la vacuna", subrayaron. Cuando se dio la segunda dosis de refuerzo al grupo de 10 voluntarios, se potenció la respuesta "con el 100 por ciento de la sangre de los participantes teniendo actividad neutralizante contra el coronavirus. Vimos la respuesta inmune más fuerte en los 10 participantes que recibieron dos dosis de la vacuna, lo que indica que esta podría ser una buena estrategia para la vacunación", explicó Andrew Pollard, investigador jefe de Vacunas de la Universidad de Oxford.


La famosa universidad británica trabaja con la empresa biofarmacéutica AstraZeneca, también con sede en el Reino Unido, en el desarrollo de la fabricación a gran escala y distribución de la vacuna a nivel mundial.


Por su parte, Sarah Gilbert, investigadora de la Universidad de Oxford, resaltó que estos primeros resultados son prometedores ya que se puede producir a gran escala.


"Además de continuar probando nuestra vacuna en ensayos de fase 3, necesitamos aprender más sobre el virus; por ejemplo, todavía no sabemos qué tan fuerte es la respuesta inmune que debemos provocar para proteger eficazmente contra la infección por Sars-CoV-2", agregó.


La primera fase del ensayo comenzó en abril e incluyó a los citados 1.007 voluntarios adultos, mientras que ahora se está probando en hasta 50.000 voluntarios, incluidos personas mayores de más de 65 y 70 años y niños de de 5 a 12 años.


Cinco mil de esos voluntarios son brasileños, otros son de Sudáfrica, EEUU y Reino Unido. Reino Unido anunció que ya ordenó 100 millones de dosis de la vacuna. Pero AstraZeneca viene firmando compromisos de producción y entrega desde mucho antes de los resultados conocidos ayer.


Fue una apuesta que hizo la multinacional para adelantar los tiempos de entrega en caso de que la vacuna fuera eficaz.


El 13 de junio anunciaba un acuerdo con la UE para proveerla con 100 millones de dosis. La farmacéutica ha firmado acuerdos de fabricación a nivel mundial para cumplir su objetivo de producir 2.000 millones de dosis, incluyendo instituciones respaldadas por la Fundación Bill Gates , un acuerdo con Estados Unidos y otro con India.


"AstraZeneca sigue cumpliendo su compromiso de acceso amplio y equitativo a la vacuna, en caso de que los ensayos clínicos en las últimas etapas resulten exitosos", declaró ayer la empresa.


La vacuna de Oxford, denominada AZD1222, funciona utilizando un virus rediseñado genéticamente, que fue tomado de los chimpancés y modificado para no replicarse y enfermar a las personas. Lleva un gen de una de las proteínas del Sars-Cov-2 y lo inserta en las células.


El virus hace que las células del paciente produzcan esa proteína, que luego es reconocida por el sistema inmunológico como extraña. Esto da como resultado una respuesta inmunológica específica.