Política | La oposición logró una contundente victoria electoral, arrebató a los republicanos históricos bastiones conservadores y condicionará los últimos dos años del mandato presidencial.
Las elecciones legislativas de este martes en Estados Unidos dejaron un contundente triunfo del Partido Demócrata y un duro revés para el Presidente Donald Trump. La oposición recuperó el control de la Cámara de Representantes y del Senado, en una jornada marcada por la caída de históricos bastiones republicanos.
La denominada "ola azul" superó las previsiones de las encuestas y modificó el escenario político estadounidense. Con el Congreso bajo control demócrata, Trump deberá afrontar los últimos dos años de su mandato con una oposición fortalecida y capacidad para frenar buena parte de sus iniciativas.
Uno de los resultados más significativos se produjo en Texas, donde el demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton y se convirtió en el primer representante de su partido elegido senador federal por ese estado desde 1988.
En ese mismo estado, Gina Hinojosa venció al gobernador republicano Greg Abbott, quien aspiraba a un cuarto mandato consecutivo. Hinojosa será la primera mujer latina en gobernar Texas, poniendo fin a más de tres décadas de administraciones republicanas.
El avance demócrata también alcanzó estados tradicionalmente conservadores como Kansas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio, donde los resultados contribuyeron a modificar la composición del Senado.
El resultado representa un importante obstáculo político para Donald Trump. La nueva mayoría opositora podrá bloquear proyectos legislativos, impulsar investigaciones sobre la administración y ejercer un mayor control sobre las decisiones del Poder Ejecutivo.
El malestar por el costo de vida, la inflación, el precio de los combustibles, la política arancelaria y las medidas migratorias del Gobierno figuró entre los factores que condicionaron el voto republicano. También se registraron cambios en el comportamiento de sectores del electorado latino y joven.
Durante la campaña, Trump participó activamente en actos y respaldó a numerosos candidatos republicanos, por lo que los resultados fueron interpretados como un pronunciamiento sobre su gestión.
Tras conocerse los primeros resultados, el presidente buscó tomar distancia de la derrota y sostuvo que su ausencia en las boletas había influido en el desempeño de los candidatos de su partido.
Posteriormente reconoció el triunfo de los demócratas y expresó su disposición a trabajar con la nueva mayoría legislativa.
Las elecciones de medio término dejan así un nuevo escenario en Washington, con un Congreso controlado por la oposición y un presidente que deberá negociar para avanzar con su agenda durante la segunda mitad de su mandato.