El hombre, Ignacio Lang (82), con domicilio en Aguet 905, del barrio Oeste, tomó la drástica decisión producto de una fuerte cuadro depresivo causado por una grave enfermedad que lo aqueja desde hace un tiempo. Para lograr su cometido salió de la casa simulando ir a hacer las compras.
Utilizó un revolver, calibre 22 largo, que disparó en su boca. Los profesionales que lo atendieron en el hospital “Sagrado Corazón de Jesús” advirtieron que existía un orificio de entrada del proyectil en el paladar, pero se desconocía el recorrido que había tenido el mismo. En un primer momento se lo había compensado, pero mientras se alistaba la Unidad de Traslado el estado empeoró y se produjo el fatal desenlace sin que se concretara la derivación al hospital zonal.
La Policía encontró en el interior de una bolsa de hacer las compras que llevaba el octogenario una carta donde explicaba los motivos que lo llevaron a quitarse la vida.