El rodado quedó depositado en el predio contiguo a la sede de la fuerza provincial en Basavilbaso. El secuestro se concretó luego que uniformados de esa dependencia advirtieran la presencia del vehículo, con características similares a uno que era intensamente buscado, y de inmediato procedieron, de oficio, a demorar a su conductor, un vecino de la localidad, para establecer la real propiedad del mismo comprobando que los datos coincidían con un automóvil robado en provincia de Buenos Aires.