Mariano Azcurrain participó en el festival de festivales de destrezas criollas, que como todos los años reunió a los mejores jinetes del país y países limítrofes. Cumplió uno de sus sueños más anhelados, e hizo emocionar a cientos de vecinos de su ciudad y localidades vecinas donde lo conocen, gracias a la emisión televisiva del espectáculo. El joven jinete hizo una gran experiencia, no obstante sufrir una lesión que le impidió seguir en la competencia.
Los familiares, amigos e integrantes de agrupaciones tradicionalistas lo recibieron con júbilo en el acceso Oeste y desde allí lo acompañaron en una larga y ruidosa caravana por distintas arterias de la ciudad, donde el jinete recibió el afecto de la gente.