“Nadie se puso en contacto con nosotros”, aseguró Jorge Velásquez. El guarda insitito: “queremos cobrar lo que nos deben y mientras tanto no habrá servicio, de lo que de nosotros respecta”.
Velásquez consideró que a las autoridades “no les importa” que la gente tenga inconvenientes para viajar, y ello quedó claro en el poco interés que demostraron que “ni siquiera llamaron por teléfono para preguntar que pasaba”, dijo.
Consultado sobre la posibilidad que suspendan la medida atendiendo las dificultades que genera en los usuarios expresó en forma terminante: “no, esta vez no modificaremos la postura. Comprendemos que la gente sufre trastornos, pero estamos pasando con nuestras familias una situación muy difícil, por lo tanto hasta que se haga efectivo el pago no subimos al tren”.