Este viernes, 23 de diciembre, en el patio de la parroquia "San José Obrero" niños, jóvenes y adultos de los grupos parroquiales, Kairós -de jóvenes- y Catequesis de Perseverancia, acompañados -representaron el pesebre viviente con la musicalización del coro "San Agustín".
Recrearon la historia, llena de vida, de serenidad, y de sencillez; la paz y la mansedumbre con la cual María transformó una casa de animales en una casa de ternura donde nació Jesús.
Y como se había prometido, y pese a los contratiempos que surgieron por el mal tiempo, se pudo apreciar una puesta en escena muy superadora de representaciones de años anteriores, que reflejó que hubo un gran compromiso y duro trabajo, durante varias semanas.