Sociedad | Desde el atardecer del domingo 20 y hasta el anochecer del lunes 21 de septiembre, la comunidad judía transita la jornada más sagrada y solemne de su calendario.
La comunidad judía celebra Iom Kipur, el Día del Perdón, una jornada dedicada al ayuno, la oración, el arrepentimiento y la reflexión que marca la culminación de un período iniciado con Rosh Hashaná, el Año Nuevo Judío.
La conmemoración comienza con la puesta del sol del domingo 20 de septiembre y se extiende hasta la salida de las primeras estrellas del lunes 21.
Iom Kipur representa el momento culminante de los Diez Días de Retorno o Arrepentimiento, período de introspección que comienza con Rosh Hashaná y durante el cual la tradición judía invita a revisar las acciones realizadas y reparar las faltas cometidas.
De acuerdo con la tradición, durante esta jornada D’s completa el juicio iniciado en Rosh Hashaná y sella el destino de cada persona para el año que comienza, con el deseo de ser inscripto en el Libro de la Vida.
Un ayuno de alrededor de 25 horas
Uno de los principales preceptos de Iom Kipur es el ayuno, establecido en la Torá, durante el cual quienes están en condiciones de cumplirlo se abstienen de ingerir alimentos y bebidas.
La práctica se extiende desde antes de la puesta del sol hasta la noche del día siguiente. La jornada contempla además otras restricciones tradicionales, entre ellas bañarse por placer, utilizar calzado de cuero, aplicarse perfumes o cosméticos y mantener relaciones sexuales.
El cuidado de la vida y de la salud tiene prioridad. Por ese motivo, las personas cuya condición médica pudiera verse comprometida por el ayuno deben seguir las indicaciones correspondientes y están exceptuadas de cumplirlo. Los niños tampoco tienen la obligación de ayunar.
Oración, confesión y memoria
A diferencia de una jornada habitual, en Iom Kipur se realizan cinco servicios de oración. El primero es Kol Nidré, que se pronuncia al comenzar la festividad.
Durante la mañana se realizan Shajarit y Musaf, mientras que posteriormente tienen lugar Minjá y, finalmente, Neilá, la plegaria que marca el cierre de la jornada.
A lo largo de estos servicios ocupa un lugar central el Vidui, la confesión mediante la cual se reconocen las faltas cometidas y se pide perdón.
Otro momento profundamente significativo es Izkor, la ceremonia dedicada al recuerdo de familiares y seres queridos fallecidos.
Pedir perdón también al prójimo
La preparación para Iom Kipur no se limita a la relación espiritual con el Creador. Una de las enseñanzas fundamentales establece la necesidad de pedir disculpas y procurar reparar las faltas cometidas contra otras personas antes de comenzar el Día del Perdón.
La víspera también tiene sus propias costumbres. Antes de iniciar el ayuno se realiza una comida preparatoria y existen diferentes tradiciones vinculadas con la caridad y la reflexión.
Entre algunas comunidades se conserva la práctica de kaparot, un antiguo ritual que actualmente puede realizarse mediante la entrega de dinero para beneficencia, aunque determinados grupos mantienen otras formas tradicionales.
El cierre de los días más solemnes
Iom Kipur llega diez días después del comienzo de Rosh Hashaná. Ambas celebraciones forman parte de los Iamim Noraim, los Días Solemnes o Días de Temor Reverencial del calendario judío.
Es un tiempo dedicado a revisar la conducta, reconocer errores, reconciliarse con los demás y asumir el compromiso de comenzar un nuevo ciclo procurando actuar de una manera mejor.
La extensa jornada de recogimiento concluye con la oración de Neilá y el sonido del shofar, el tradicional instrumento elaborado a partir del cuerno de un carnero. Con ese toque finaliza Iom Kipur, luego de una jornada de profunda espiritualidad, arrepentimiento, perdón y renovación.