Ocurrió este martes minutos después de las 8 de la mañana después que el cielo se tornara negro y comenzara a caer una lluvia intensa. El fenómeno no duró mucho tiempo y en la zona oeste de la ciudad del riel las piedras fueron de mayor tamaño aunque no se pueden comparar con las que se precipitaron en la zona rural de Rocamora, a la altura del kilómetro 208, donde tenían un tamaño de huevos de gallina.