El Padre Raúl Laderach encabezó, revestido con una casulla de color rojo (que representa a la sangre del martirio), la conmemoración de la Pasión del Señor.
El Padre realizó el gesto de la postración frente al Altar y oró durante varios minutos. Más tarde dio inicio a la celebración que incluyó la Liturgia de la Palabra y la Adoración de la Cruz.
En el único día del año que no se oficia misa ni se realiza la consagración el párroco realizó una homilía en la que reflexionó sobre la cruz, como parte de la carga que deben llevar a lo largo de la vida las persona.
En la ceremonia se dio lectura de la Pasión según el Evangelio de San Juan, se hizo la adoración de la Cruz y concluyó con la Comunión Eucarística.