La celebración comenzó con la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual. Mientras el templo se encontraba a oscuras, el Sacerdote caminó, desde la calle, a lo largo del pasillo con el cirio en sus manos. A esta parte de la liturgia, le siguieron las lecturas y, más tarde, la liturgia Bautismal, en la que el Santo Padre administró el bautismo a 7 catecúmenos.
El Padre Raúl en un pasaje de la homilía invitó a los padres y a los abuelos a trabajar en la eduación de la fe de los hijos y los nietos. El sacerdote afirmó que la fe formará parte de la identidad como persona del niño, con equilibrio interior y una guía para vencer los obstáculos que encontrará en su caminar.