Si bien fue un corto período de tiempo, la granizada que cayó fue importante, especialmente por la dimensión de las "piedras". El fenómeno no duró más de dos minutos, y le siguió un chaparrón de lluvia muy intenso de otros dos o tres minutos.
Desde distintos sectores de la ciudad, las colonias vecinas y las localidades de Rocamora y Villa Mantero los oyentes de RIEL FM coinciden en que el fenómeno "se veía venir" por la inestabilidad del tiempo, los espesos nubarrones y la fuerte actividad eléctrica que a simple vista se podía apreciar. Los testimonios coinciden en que fue un milagro que no se registraran inconvenientes de gravedad, aunque si se reportaron algunas daños menores, y que tardaba mucho tiempo en derretirse.