En una "carta abierta" el Papa pidió perdón por sus gestos
Sábado 17 de Marzo

En una "carta abierta" el Papa pidió perdón por sus gestos

Política | Francisco pidió “perdón” a “los que puedan sentirse ofendidos” por algunos de sus gestos, en una misiva enviada al presidente del Episcopado, Monseñor Oscar Ojea.



El Papa Francisco agradeció al gran número de argentinos que le enviaron sus felicitaciones por el quinto aniversario de su pontificado. A través de una carta, Francisco expresó su "afecto y gratitud" y se mostró conmovido al descubrir que "además del respetuoso saludo de las autoridades, en esta carta se hayan unido personas de diferentes procedencias religiosas, políticas e ideológicas".

"Así se confirma que no es imposible encontrar razones para encontrarse y que la unidad es superior al conflicto", aseguró.

En su mensaje, enviado al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Monseñor Oscar Ojea, para ser difundido entre los argentinos, Francisco recordó que el amor por su Patria "sigue siendo grande e intenso" y que reza todos los días por su pueblo y pidió perdón a "los que puedan sentirse ofendidos" por alguno de sus gestos.

"Aunque Dios me confió una tarea tan importante y Él me ayuda, no me liberó de la fragilidad humana. Por eso puedo equivocarme como todos", admitió.

"Si alguna vez se alegran por cosas que yo pueda hacer bien, quiero pedirles que las sientan como propias", señaló el Santo Padre, y pidió que "aunque ahora no tenemos el gozo de estar juntos en nuestra Argentina, recuerden que el Señor ha llamado a uno de ustedes para llevar un mensaje de fe, de misericordia y de fraternidad a muchos rincones de la tierra", animó Francisco.

Finalmente, pidió "por todos ustedes, para que sean canales del bien y la belleza, para que puedan hacer su aporte en la defensa de la vida y de la justicia, para que siembren paz y fraternidad, para que mejoren el mundo con su trabajo, para que cuiden a los más débiles y compartan a manos llenas todo lo que Dios les ha regalado", concluyó, con un tradicional pedido: "a los que tienen fe les pido que recen por mí, y a los que no tienen fe, les ruego que me deseen cosas buenas".