1917, un año clave en la historia de Basavilbaso
Lunes 15 de Mayo

1917, un año clave en la historia de Basavilbaso

Sociedad | La creación del Gobierno Municipal del Pueblo Gobernador Basavilbaso: marco social, integrantes y primeras medidas, por la historiadora local, Profesora Silvina Pérez.


Calle de Basavilbaso- segunda década del siglo XX- Colección particular-.

Hacia 1916 Gobernador Basavilbaso constituía un pujante centro ferroviario en pleno desarrollo, con un constante crecimiento poblacional, receptor de la masa inmigratoria, y una gran afluencia de personas que llegaban atraídos por movimiento económico que se generaba en la villa. Ante este panorama promisorio, y el surgimiento paulatino de instituciones locales, se fueron dando las condiciones necesarias para que la pequeña urbe cobrara una nueva fisonomía.

El censo realizado en 1916 arrojó un resultado de 2.048 habitantes, lo que determinó que el Poder Ejecutivo de la Provincia de Entre Ríos creara la JUNTA DE FOMENTO del PUEBLO GOBERNADOR BASAVILBASO a través de un Decreto fechado el 03 de Mayo de 1917.

A manera explicativa, los centros poblaciones que contaran con más de 1.500 habitantes, y que no fueran cabecera de departamento, luego de un censo realizado al efecto y el dictado de una norma legal, conformarían una corporación municipal, institucionalizándose las autoridades. Existían distintas categorías de acuerdo al número de pobladores, según lo estipulaba la Constitución Provincial y la Ley vigente en la materia, por lo tanto una Junta de Fomento era el gobierno de un municipio pequeño y Basavilbaso se constituyó como tal en 1917.

Efectivamente, ese año marcó un antes y un después en la historia de esta comunidad, ya que hasta entonces la autoridad era el “Comisario”, quien junto a un grupo de siete soldados (1) estaban encargados de mantener el orden, de intervenir ante hechos delictivos, custodiar la estación con el movimiento de viajeros y mercaderías que el devenir diario generaba y velar por la seguridad de los parroquianos. Por aquellas épocas el juego clandestino estaba muy diseminado en la campaña y en ocasiones la tranquilidad pueblerina se veía perturbada con peleas en los locales de despacho de bebidas, que solían culminar algún con hecho de sangre.

La organización de una comunidad necesitaba de un ordenamiento en los distintos aspectos de la vida urbana, una entidad gubernamental que se encargara específicamente de temas como sanidad, cuidado del ambiente, regulación del comercio, régimen de construcciones, controles vehiculares, obra pública, tenencia de animales, estableciendo reglas claras a través de pautas normadas de carácter obligatorio, leyes locales.

El Periódico “La Juventud” informaba acerca de la necesidad de un gobierno comunal, en este caso haciendo hincapié en la salud: “La bubónica ad portas hace pensar con detención en la salubridad y en las condiciones higiénicas de tantos centros rurales, carentes de Juntas de Fomento y huérfanos del auxilio de las altas autoridades que deben velar por la higiene pública en todas partes… Así por ejemplo Basavilbaso, mover la vista y hallarse ante la connotación visual de que Basavilbaso se encuentra en condiciones antihigiénicas, no es una novedad… como es sabido, constituye el punto terminal de varios ramales férreos y por consiguiente el más frecuentado por pasajeros de todas procedencias, con el agregado de que por virtud de la irregularidad de los trenes, las estadías son forzosas y prolongadas en dicha Estación”.(2)

Debemos retrotraernos en el tiempo y pensar que por entonces no había cloacas, se arrojaba agua servida a la calle que formaban charcos y lodazales, las calles con la acción de la lluvia y falta de mantenimiento se hacían intransitables, no había servicio de recolección de basura, por ende la gente recurría a la quema; muchas familias tenían animales en sus casas, lo que generaba un sinnúmero de inconvenientes y conflictos entre vecinos.

La responsabilidad y a la vez el honor de reordenar la comuna recayeron en un grupo de vecinos con fuerte compromiso, que conformaron el primer gobierno local.

¿Quienes integraron esa Primera Junta de Fomento?
Fueron caballeros destacados, nombrados desde el gobierno provincial que representaban a los distintos sectores de la sociedad basavilbasense: profesiones liberales, el comercio y la industria, la comunidad judía.

UMBERTO PODESTÁ, era farmacéutico nacional, persona con un cúmulo importante de conocimientos que brindaba sus servicios de preparación de medicamentos y atención a los enfermos y heridos, en épocas donde sólo existía el Hospital Centenario para cubrir las necesidades de una extensa zona, con un fuerte arraigo del curanderismo en las costumbres populares.

ALFREDO ACCAME, era un médico cirujano, radicado en la localidad, persona muy respetada por los vecinos, quien tenía su propiedad sobre las actuales Avenidas Urquiza y San Martín.

SAMUEL KAPLAN, era el administrador de la Jewish Colonization Association, empresa de colonización judía a través de la cual hacían su arribo los inmigrantes, propietaria de la mayoría de los terrenos de la zona.

ROBERTO ZAPATA, gerente de la Fábrica de Manteca La Central, instalada en 1907.

HERCOLE CORTI, joven que llega a estas tierras y se dedicara al comercio en el rubro hotelero, y fuera posteriormente dueño del histórico Hotel Italia, conocido también por su apellido.

ENRIQUE ZINGG, prestigioso comerciante, dueño de un almacén de ramos generales a metros de la antigua estación (existente para 1910) ubicado en la intersección de calles J. D. Perón y Av. San Martín, donde acudía la gente a proveerse de todos los elementos necesarios para su alimentación e insumos necesarios para la vida cotidiana.- Dentro de este grupo de gobernantes se designaba un Presidente y un tesorero del seno de la Junta y un secretario externo rentado dependiente de la misma. Un dato para destacar es que también fueron impulsores y fundadores de otras instituciones locales.

Poco a poco estos hombres organizaron el municipio, sancionaron las primeras ordenanzas y obtuvieron recursos para realizar trabajos de mantenimiento y obras.

En 1918, según datos proporcionados por “La Juventud” la Junta tuvo nuevos miembros: Tobías Kesselman, Pascual Codeglia (quien fuera Jefe de la Estación), y Patricio Rodríguez. En agosto de 1920 por decreto del Ministerio de Gobierno de Entre Ríos se nombra a José Rosetti para cubrir la vacante ante el fallecimiento de Enrique Zingg.

En documentación oficial de 1921 se registra como nuevo integrante a J. Fernández Torres, (quien renuncia en dicho año) y la incorporación de Felipe Bregliano, comerciante de renombre, dueño del antiguo hotel Italia. En Enero de 1922 el Poder Ejecutivo Provincial designa a Umberto Podestá, Samuel Kaplán, Salomón Kesselman, Patricio Rodríguez y Gabriel Rossetti.

Paulatinamente se incorporarán otros actores sociales de relevancia “los ferroviarios”.

Los datos de esos años son muy escasos, a través del rescate documental de algunas ordenanzas de 1919, podemos saber de disposiciones adoptadas como normas y las sanciones previstas en caso de incumplimiento, a tener en cuenta dentro del ejido de la ciudad: Construcción, reconstrucción y refacción de veredas en casas y terrenos, las cuales podían ser de ladrillos, baldosas, mosaicos o piedra y debían conservar un nivel que previamente se solicitaría a la Junta. Multas de $2 (dos) a quienes no aseguren con trabas y maneas las puertas de sus vehículos, los carreros que entren al pueblo con animales en la parte trasera de sus carros o sueltos, los conductores de vehículos que no lleven la izquierda en su marcha, vehículos que se estacionen en la calle obstruyendo indebidamente el tránsito, carros o conductores que se suban a las veredas, sin perjuicio de reparar el daño que causaren, quienes no se coloquen en paralelo a las veredas para desenganchar los caballos, los que arrojaran basura, aguas servidas y provocando malos olores, los que tuvieran cerdos en el radio urbano, los que no cortara los yuyos de sus casas y terrenos, los que descuidasen la limpieza de sus veredas, los que quemaran pastos o basura antes de las nueve de la noche.

Multa de $5 (cinco) a quienes reincidentes en multas, los que entorpezcan la vía pública, los maestros de obras que acumulen materiales de construcción sobre veredas, hicieran barro o mezcla sobre las mismas o en la calle, sin previo permiso de la Junta y no coloquen los andamios fuera de las veredas, los que enciendan cohetes voladores de la India, bombas y demás juegos artificiales sin autorización.

Con multa de $10 (diez) a los conductores que por no tener en debidas condiciones sus vehículos causaren daños, los que vendieran frutas o comestibles en mal estado, sin perjuicio de ordenar su inmediata destrucción, los que no conservaran en condiciones higiénicas sus letrinas o resumideros y tuvieran en sus patios depósitos insalubres.

También y a efectos recaudatorios se establecieron importes que los habitantes debían pagar por distintos conceptos, tarifas, patentes, derechos a realizar una actividad lucrativa, pagos por inspección de higiene y seguridad, derechos de abasto, introducción y extracción, contraste de pesas y medidas, edificación, diversiones públicas y rifas, anuncios y letreros, multas, entre otros, instituyendo el primer presupuesto general de gastos y recursos de la administración municipal, quedando actualmente documentado el correspondiente al año 1920 como el más antiguo. (3)

Presidieron la Junta entre 1917 y 1938 cronológicamente: Pascual Codeglia, Alfredo Accame, Felipe Bregliano, Ricardo Troncoso, Rogelio Gómez, Ricardo Troncoso, Roberto Zapata, Martín Villanova, Fridel Levit, Luis Moreira, Luis Croharé(4), Ricardo Troncoso, Martín Villanova, y Rogelio Gómez. En 1938 asciende a la categoría de Municipio de Primera Categoría, ya bajo el imperio de la Ley Nº3001, siendo su primer Presidente Municipal Rogelio Gómez. (5)

La creación de la Institución Municipal fue un puntapié no sólo en el ordenamiento urbano, sino también en las formas de relaciones entre sus habitantes, siendo un paso fundamental en el progreso y ordenamiento jurídico de la villa. Posteriormente el crecimiento demográfico, la instalación de una usina generadora de luz, un mayor impulso económico, nuevas instituciones, posibilitarán que el paisaje tome nuevos ribetes, transformando paulatinamente el caserío en ciudad. A cien años de este hecho histórico memorable, sean estas palabras e imágenes, un aporte para la reconstrucción de nuestra identidad.

Texto e investigación de la historiadora local Profesora Silvina Alejandra Pérez.


1-La Juventud. Periódico. “La desorganización policial”, 26 de Enero de 1911.-C. del Uruguay- Hemeroteca Casa del Dr. Delio Panizza.

2-La Juventud. Op. Cit. “Ante el peligro. Higiene Pública”, 27 de Agosto de 1912.

3-Libro de Decretos y Ordenanzas 1919- 1920- Villa Gobernador Basavilbaso. Folios N° 1-4- Archivo Municipalidad de Basavilbaso.

4-Luis Croharé- y no Crobane como se menciona en Síntesis Histórica Pág. 60. Era uno de los hermanos, dueños de la Fábrica de Hielo. Ver apellido y firma en Libro Nº 1 de Ordenanzas Honorable Concejo Deliberante. Decretos, Ordenanzas y Resoluciones 1922-1940. Archivo Municipalidad de Basavilbaso.

5- A partir de la sanción de la Ley 3001 las Juntas de Fomentos fueron elegidas por sufragio popular en elecciones generales. En 1935 Rogelio Gómez y demás integrantes acceden al cargo por medio del voto.